
Vestir sosteniblemente no significa, necesariamente, vestir productos reciclados o certificados ecológicamente. También podemos vestir de manera sostenible sencillamente fijándonos dónde han sido producidas dichas prendas y apostando por la proximidad, ya que de esta manera, además de revitalizar nuestra economía –hoy más necesario que nunca–, nos aseguraremos que en su fabricación se ha respetado, como mínimo, la normativa laboral y medioambiental vigente en nuestro país. Puede parecer un requisito poco exigente, pero teniendo en cuenta bajo qué condiciones están fabricados la mayoría de outfits que vemos por la calle a diario, sería un buen comienzo.
Un buen ejemplo de la promoción del consumo de moda de proximidad lo encontramos en Rec.0 Experimental Stores, el pop up de tiendas de moda a precios outlet que dos veces al año se celebra en la ciudad de Igualada (Barcelona) para reimpulsar una de las zonas industriales textiles con mayor tradición en nuestro país y que, precisamente debido a la deslocalización de la fabricación, ahora cuenta con un patrimonio arquitectónico industrial de una belleza increíble pero con la mayoría de talleres y adoberías cerradas. El objetivo de este pop up fashion es, precisamente, reabrir estos espacios pero, también, dar a conocer a diseñadores locales y favorecer el consumo de marcas de proximidad (aunque es cierto que entre las pop up stores se encuentran varias empresas reconocidísimas que no producen aquí.)

Pero bueno, sea como sea, lo que os quiero contar es que fue ayer cuando, paseando por las pop up stores del Rec, me enamoré de un abrigo de micropana gris marengo forrado con tela polar de la firma catalana Miriam Ponsa. La rebaja era del 50%, pero estuve un buen rato dudando de si comprarlo no… Como os podéis imaginar, me lo acabé llevando para casa. ¿Queréis saber lo que decantó mi compra hacia un SÍ rotundo (a parte, claro está, de lo chulísimo que es el abrigo y la calidad que transpira)? Que la chica que me ayudó a probármelo, que me asesoró sobre cómo combinarlo e, incluso, sobre como debía lavarlo (por cierto, ¡a la lavadora y punto!), era la propia Miriam Ponsa.

Decidme, ¿es un lujo o no es un lujo que la persona que ha diseñado una creación sea quién te la acabe probando? ¿Os ha pasado alguna vez en alguna tienda del grupo Inditex o de cualquier marca lowcost? Pues os digo de corazón, que merece la pena. Y mucho. Cerramos la compra (o la venta, según se mire 😉 ), intercambiando sonrisas y hablando sobre la importancia de potenciar a los diseñadores de proximidad. Un placer y un honor poder compartir unas palabras con Miriam Ponsa, la verdad.
Con todo este rollo lo que quiero es reivindicar que está en nuestras manos que las cosas cambien, que nuestros nietos se encuentren un planeta como el que nos dejaron nuestros abuelos y que todos podamos cobrar un salario mínimamente digno. Comprar una prenda de proximidad en lugar de cinco fabricadas no sabemos sí sabemos bajo qué condiciones laborales y medioambientales, es el primer paso. Y seguramente el más fácil.

La 8ª edición de Rec Stores estará abierta hasta este sábado por la tarde. A los que nunca hayáis ido os recomiendo no dejar pasar esta oportunidad. Cuando vayáis sabréis por qué os lo digo. A los que ya lo conocéis, estoy segura que no os lo perderéis (aunque supongo que, probablemente, ya os habréis dejado caer).
Gracias Miriam. Y gracias a toda la gente que hacéis posible esta iniciativa. Nos vemos en el Rec.09. ¡Qué ganas!
«Los diseñadores de proximidad». Me gusta este concepto de sostenibilidad. Debe ser que me identifico con ello. Concuerda con la máxima; actuar localmente, pero pensar glovalmente.
Sois estupendas.
Hola Julia!
Muchísimas gracias por tu comentario. La verdad es que sí, el primer paso para la sostenibilidad es la producción y consumo de proximidad.
Gracias por seguirnos!!