
Según un estudio realizado por la Fundación Ellen Macarthur Foundation especializada en la economía circular: “En las sociedades occidentales el tiempo de uso que damos a cada prenda de ropa se ha reducido hasta un 36% entre el 2000 y el 2015, mientras que en esos mismos 15 años la producción mundial de ropa se ha duplicado”. En línea similar van los datos del informe The State of Fashion 2019, en el que la consultora McKinsey y The BOF aseguran que “un consumidor medio compra hoy un 60% más de ropa que hace 15 años, pero la conserva la mitad de tiempo”.
Paralelamente, los propios consumidores, los gobiernos y, por fin, los grandes fondos de inversión, reclaman a fabricantes y distribuidores de ropa en particular, incrementar su responsabilidad social e implementar prácticas reales y efectivas que mejoren la sostenibilidad de su negocio.
Una buena solución en este sentido es el alquiler de ropa, que permite al consumidor “estrenar” prendas cada día sin arruinarse a la vez que éstas alargan su esperanza de vida notablemente. El modelo de negocio, está claro que funciona, y buena prueba de son los datos de la plataforma pionera en este sentido, Rent the Runway (RTR), que asegura que sus suscripciones aumentan anualmente a un ritmo del 40%. En España, aunque la tendencia está costando más de arraigar, no paran de surgir plataformas en este sentido: Ouh lo là, Ecodicta o La Más mona.
El sumun de este modelo de negocio sería que cada marca de ropa contara con su sección de alquiler. En realidad, algunos grandes de la moda como H&M o SKFK ya lo están haciendo. Y gracias a la startup española Clothify, ahora muchas otras marcas de moda podrán ofrecer esta opción a su clientela.
«Clothify ha revolucionado el modelo de negocio del alquiler de ropa en España democratizando el hecho de que casi cualquier marca de ropa pueda incorporar esta prestación a su e-commerce»
Clothify es el proyecto de tres visionarios que nació en los momentos más intensos del confinamiento por la Covid-19 y que en tan solo unos pocos meses ha revolucionado el modelo de negocio del alquiler de ropa en España democratizando el hecho de que casi cualquier marca de ropa pueda incorporar esta prestación a su e-commerce y, lo mejor del servicio, olvidarse de todos los dolores de cabeza que podemos imaginar asociados a él.
Hemos hablado con Pablo y Ruth, dos de las seis personas que actualmente forman la startup, para que nos cuenten cómo nació la idea y cómo funciona.
¿Qué es Clothify?
Ofrecemos una solución tecnológica y logística a los ecommerce para que puedan alquilar sus productos.
«Cuando un cliente clica en “alquilar” esa prenda, la orden del pedido nos llega directamente a nosotros».
¿Y cómo funciona?
Cuando una marca de moda (actualmente solo trabajamos con ropa) quiere abrir una línea de negocio basada en el alquiler de sus prendas nosotros instalamos un plugging en su tienda online que desarrolla todo lo que tiene que ver con el alquiler de la ropa. La marca decide, de todo su catálogo de prendas que tiene subidas en su tienda online, cuáles quiere poner en alquiler. A partir de este momento, cuando un cliente clica en “alquilar” esa prenda, la orden del pedido nos llega directamente a nosotros y se conecta a nuestro partner logístico que se ocupa de irla a buscar a la marca, entregarla al cliente, recogerla tras el periodo estipulado, limpiarla debidamente, y devolverla a la marca. Este modelo de negocio permite a la marcas beneficiarse de todo el servicio de la economía circular pero sin dolores de cabeza ni operativos ni logísticos.
¿Y cómo nace la idea?
Pues en realidad el proyecto nació en pleno confinamiento y como una plataforma B2C, es decir, de alquiler de ropa directa para el consumidor, en la que las marcas nos ofrecían las prendas que querían alquilar y nosotros las gestionábamos. Pero cuando surgió la noticia de que H&M había abierto una flagship de renting de ropa en Estocolomo, una marca colaboradora nos llamó y nos preguntó si nosotros podríamos implementar un apartado de alquiler de ropa directamente en su web. Rápidamente otras marcas se apuntaron y vimos que seguramente el cambio de paradigma, y el negocio, estaba allí.
«La propuesta de valor de Clotifhy es fomentar la economía circular en la industria de la moda».
Una idea genial y seguramente con mucho más impacto, ¿no?
Por supuesto. La propuesta de valor de Clotifhy, desde el origen, es fomentar la economía circular en la industria de la moda. Poder trabajar directamente contra las webs de las marcas nos ofrece un alcance mucho mayor además de un valor añadido muy grande a los clientes de cada una de las firmas.
¿Quién hay detrás del proyecto?
El proyecto nació con tres personas pero al poco tiempo se incorporaron dos más, una mezcla de catalanes y andaluces que funciona muy bien. Somos un equipo muy joven (el mayor de nosotros tiene 25 años), lo que nos ha dado mucha capacidad de adaptación y flexibilidad, como por ejemplo saber ver la clara oportunidad que nos ofrecía virar del B2C al B2B.
«La marca que apuesta por el alquiler de ropa es una empresa que lleva la sostenibilidad en el ADN».
¿Qué tipología de marcas de moda están interesándose por vuestro proyecto?
Por lo que hemos observado, la marca que apuesta por el alquiler de ropa es una empresa que lleva la sostenibilidad en el ADN, ya sea en los sistemas de producción o en otra área del negocio. Esto le hace mucho más fáciles explicarle a su cliente el poder de la economía circular y el valor que aporta el renting.
En segundo lugar es una marca con un ticket medio de compra un poco elevado (de 150 € hacia arriba), ya que si es muy barata el cliente no tiene ningún interés en alquilar.
Por lo que respecta a la tipología de prendas, hay un poco de todo, aunque destacan las marcas de ropa para ocasiones especiales o más informales pero con algún elemento original o especial.
«El consumidor medio es una persona de entre 25 y 40 años, con autonomía financiera, a quien le gusta la moda y vestir bien».
¿Y el cliente que alquila ropa qué perfil tiene?
Este aspecto nos ha sorprendido bastante, porque al principio pensábamos que sería una persona muy joven, con capacidad de prueba y a quien le gusta arriesgar, pero realmente el consumidor medio es una persona de entre 25 y 40 años, con autonomía financiera, a quien le gusta la moda y vestir bien y que de alguna manera comparte cierta sensibilidad por la sostenibilidad en la industria de la moda.
«El renting, bien explicado, puede ser un elemento decisivo de compra (o alquiler en este caso) para el consumidor».
Entonces, ¿existe un número importante de personas amantes de la moda sensibles a la sostenibilidad?
Por supuesto, y va en crecimiento. Hay más personas de la que creemos que empiezan a ser conscientes de lo qué compran y que toman la decisión en base a la importancia que de la marca a la sostenibilidad. Y el renting, bien explicado, puede ser un elemento decisivo de compra (o alquiler en este caso) para el consumidor. Además, como se asegura en el libro El marketing de la felicidad, de Giuseppe Cavallo, las empresas, además de la pata funcional y emocional, necesitan conectar espiritualmente con el consumidor, hacerle sentir parte de una ‘comunidad’, y ofreciendo la opción de alquilar sus prendas, la marca puede conseguir que sus clientes se sientan parte de un movimiento muy especial e importante como es el de la sostenibilidad y el de la economía circular.
Si tienes una marca de ropa o complementos y te gustaría poder ofrecer a tu clientela la opción de alquilar, ni dudes en echarle un vistazo a la web de Clothify.